El CD Castellón empató frente al Crevillente Deportivo (2-2) en el Enrique Miralles, en un partido muy condicionado por el estado del césped del feudo local, en el que era casi imposible desplegar el juego de los albinegros.

En un terreno de juego que invitaba muy poco a jugar el balón, el equipo de Frank Castellón se puso la armadura de centurión y optó por el fútbol más guerrero y de cuerpo a cuerpo. Pese a que durante la mayor parte del primer tiempo hubo pocas ocasiones por parte de los dos equipos, los albinegros dieron sensación, en todo momento, de tener e encuentro bajo control. Lo tuvo hasta que llegó el gol del Crevillente, cerca del final de la primera mitad, cuando tras sacar una falta y rodar el balón por medio equipo alicantino, el delantero Samu superó a Álex Zagalá para poner el 1-0 en el marcador. La réplica castellonense no se hizo esperar, y prácticamente en la siguiente jugada Javi Rubio puso las tablas en el marcador antes de que el colegiado pitara la conclusión del primer tiempo para enviar a las dos escuadras a vestuarios.

En la segunda parte, al poco de reanudarse el partido Kike Ferreres se tuvo que retirar por unas fuertes molestias en el tobillo, entrando en su lugar David Guinot. Pasaban los minutos y el Castellón se notaba que iba a por el segundo. El gol llegó tras una perfecta combinación entre Marenyà y Javi Serra que, tras ver al guardameta local adelantado, el eléctrico extremo de Puzol ejecutó el tanto con una preciosa vaselina.

No obstante, la alegría de los pupilos de Frank Castelló duró poco. Faltando diez minutos para la conclusión del encuentro, el local Pastor puso el segundo tanto de los alicantinos para igualar el marcador, y pese a los numerosos intentos, el Castellón no consiguió sumar los tres puntos en los compases finales.